ESCUELA INICIÁTICA

El objetivo de la Escuela iniciática, en primer lugar es llevar al discípulo al despertar de la consciencia y del conocimiento de la existencia del mundo superior, después trabajar para hacer de su cuerpo una morada para la Divinidad. Y llegar a purificarlo  con los materiales más puros para atraer al Espíritu Santo con el fin de que haga de nosotros su morada.

No por leer libros iniciáticos las personas son  Iniciadas. La iniciación es un trabajo ininterrumpido de organización, de purificación, de control… Si hemos bajado a la Tierra es, en primer lugar, para cumplir con las deudas que hemos contraído en nuestras encarnaciones precedentes. Después debemos comprender la situación en la que nos encontramos actualmente. Y, por último, debemos trabajar para perfeccionarnos en todos los ámbitos. La mayoría de los humanos no conoce la razón de su vida en la Tierra e incluso se preguntan qué hacen en ella y, mientras esperan para marcharse de nuevo, se contentan con comer, beber, dormir, divertirse, pelearse, y vivir apegados a personas, situaciones, y de un materialismo no equilibrado para alimentar a su Ego.

Pero para el discípulo de la ciencia iniciática, el viaje interior radica en tener todo claro: sabe que debe reparar los errores cometidos en sus vidas precedentes. Luego, intenta comprender por qué está en tal país, en tal familia, por qué posee tales facultades o tales lagunas y lo que se espera de él. Por último, se esfuerza en desarrollar todas las semillas de las cualidades y virtudes que el Creador ha puesto en él desde la eternidad. Por eso es tan indispensable una escuela iniciática, porque no hay nada por encima de la luz que aporta al discípulo sobre el sentido de su vida terrestre.

En el pasado, el que quería ser admitido en una Escuela así, era sometido a ciertos exámenes que debían revelar sus cualidades mentales y psíquicas. Se le encerraba  y se  les dejaba allí con un poco de agua y de comida, y algunos días después se le pedía que expusiera el resultado de sus meditaciones. En función de la interpretación que hacía de la figura, se le aceptaba o no en la Escuela. Ahora, las Escuelas iniciáticas están abiertas a todos, lo que, por un lado, es algo bueno, pues cada uno a su nivel puede, si es sincero, encontrar por lo menos una verdad que le permitirá progresar. Pero aquellos que, empujados por la vanidad, la codicia, la sensualidad, el gusto por los poderes, buscan otra cosa que no sea el perfeccionamiento, corren, psíquicamente, los mayores peligros.

 Los sabios decían: Para alcanzar la maestría, el hombre tiene necesidad de una transformación total de su físico, moral e intelectual. Esa modificación sólo es posible por el ejercicio simultáneo de la Voluntad, de la Intuición y del razonamiento. El alma posee sentidos que están dormidos, la Iniciación los despierta.

Se trata de enseñar al candidato a dominar las trampas del mundo material; de instruirlo sobre la utilización de la fuerza del Pensamiento; de enseñarle después a dominar las pasiones y finalmente conectarlo con su Ser divino, poniéndolo al Servicio de su Padre Interno. Pero esos viajes, realizados mediante un ceremonial muy sugerente, no son más que una escenificación. En ellos el candidato no aprenderá nada, a menos que comprenda en profundidad que aquella ceremonia externa debe ser vivida en su interior, aprendiendo realmente a dominar las fuerzas morales, las emotivas, las intelectuales y las materiales, convirtiéndose en experto en cuestiones del alma. Son unos viajes simbólicos que todos deberemos un día llevar a cabo, ya que la conquista de la Sabiduría es una tarea común a todos. Quienes los realizan en su aspecto simbólico atestiguan de su afán de quemar etapas, anticipándose a etapas evolutivas futuras.

La Sabiduría sólo se adquiere a base de trabajos internos a lo largo de nuestra vida y de varias existencias.

LA INICIACION ES NUESTRA PROPIA VIDA INTENSAMENTE VIVIDA

La persona debe tener claro que pasará por el proceso de eliminación de su Ego, de liberación de esas partes fragmentadas de su ser que no están en equilibrio y, llegar a la conciencia de todos los conceptos erróneos y preconcebidos que ha adquirido y no están en corcondancia con su real esencia y, una vez pasado todo ese proceso de purificación, tendrá la llave de acceso a conocimientos y aprendizajes de  técnicas para desarrollar su máximo potencial en todos sus niveles, y entender el real significado de su existencia…

Hay cuatro niveles de Iniciación, y solo pasará de una a la otra cuando realmente esté preparado. No serán clases en que la persona se va y se olvida de lo aprendido sino trabajar para llegar a lo desconocido, hay retiros que se cursarán dentro de los niveles, y en los grados Superiores se harán viajes de encuentros con grandes maestros y lugares altamente energéticos para cuando el discípulo esté preparado a recibir una iniciación y a un nuevo estado de conciencia.

Se enseñaran técnicas místicas, a desarrollar la telepatía, a preparar un Santum, a hacer limpiezas energéticas a niveles superiores, activar cuarzos maestros, técnicas de sanación, a encontrarse con su Alquimia Sagrada, Activación de cuerpos de Luz, altares de sanación, desarrollar dones, entre muchas cosas más…

Las personas interesadas deberán realizar un test antes de ingresar a la Escuela.

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